¿Bitcoin alcanzará los $67,500 en junio?

Por

Mi querido nieto, ¿crees que el Bitcoin, esa moneda digital de la que tanto hablas, logrará llegar a los $67,500 en junio?

Archivo · tema caducado

Con ceremonia, voz y animaciones.

Veredicto de la Abuelita

"SÍ, mijo, el Bitcoin llegará a esos $67,500 antes de que termine junio"

Los frijoles no mienten

La ceremonia

  1. Coloqué los frijoles negros en un círculo sobre la mesa de madera mientras el cilantro aromaba toda la cocina
  2. Barajé las cartas del naipe americano y las dispuse en cruz bajo la luz de una vela morada
  3. Conté las palomas que cruzaron el cielo al amanecer y las compare con los sueños de Ernesto
  4. Revolví todo en mi mente de abuela y dejé que el calor de mi alma cocinara la respuesta

La predicción de la Abuelita

Mijo, mis frijoles negros no se equivican. Los conté tres veces esta mañana y en cada ocasión formaron el número del dinero grande. Los frijoles saben cosas que nosotros los mortales ni imaginamos, y estos frijoles me dijeron claro como el agua de río que el Bitcoin va a brincar hasta los $67,500 antes del fin del mes de junio.

Las palomas del vecino vinieron a gritármelo al amanecer, mija. Tres palomas cruzaron el cielo de Oaxaca mientras yo regaba mi cilantro y una de ellas hasta se posó en mi hilo de ropa para decirme que el mercado va a explotar para arriba. Ernesto, que en paz descanse, también me apareció en sueños y me mostró una gráfica que subía como el precio del maíz en sequía.

No le hagas caso a ese treinta y dos por ciento que dicen los jóvenes de ahora, mijo. Esos no tienen la sabiduría de los frijoles. El Bitcoin es como el capulín en primavera, primero florece despacito y luego estalla con todo su color. A finales de junio va a estar celebrando en ese precio o más.

Mijo, mi consejo práctico y absurdo es este: si el Bitcoin llega a ese precio, no vendas ni para comprarte elotes con mayonesa. Déjalo trabajar mientras tú trabajas en el real. Y si no llega, pues ni modo, pero mis frijoles nunca me han mentido en ochenta y siete años de vida. El que no arriesga no cruza el río, pero el que se ahoga tampoco.