¿Bitcoin subirá de 64,000 dólares el 12 de junio?

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¿El precio del Bitcoin llegará arriba de 64,000 dólares para el 12 de junio?

Archivo · tema caducado

Con ceremonia, voz y animaciones.

Veredicto de la Abuelita

"SÍ, mijo, el Bitcoin subirá arriba de 64,000 dólares para el 12 de junio"

Los frijoles no mienten

La ceremonia

  1. Primero, coloqué los frijoles negros en un plato de barro rojo
  2. Después, los revolví tres veces al sentido del reloj mientras pensaba en el Bitcoin
  3. Luego, los dejé descansar bajo la luz de la luna del jardín
  4. Finalmente, conté los frijoles que quedaron boca arriba y susurré 'Ernesto, ayúdame'

La predicción de la Abuelita

Mija, me arrodillé en el patio con mi plato de frijoles negros y los dejé hablar. Los frijoles no mienten, mijo. Vi claramente que el Bitcoin rom­pía la barrera de los 64,000 dólares como quien rompe la miana de un río en tiempo de lluvia. Mis frijoles mostraron un patrón que no se ve desde hace mucho, y eso me dijo que el mercado va a reaccionar.

Ernesto me visitó en sueños anoche, mijo. Me dijo que no me preocupara, que el Bitcoin tenía energía de subir. Las palomas del vecino don Rutilo también graznaron al amanecer en dirección al este, y eso siempre significa que algo grande viene del oriente de los mercados. Yo no entiendo de finanzas, pero mis frijoles sí entienden de suertes, y esta es buena.

El dicho dice que 'el que no arriesga no cruza el río', y aquí hay que arriesgar con fe. Yo les digo, mijo, compre o no compre, pero no se quede con los brazos cruzados viendo cómo el Bitcoin se trepa. El mercado de apuestas dice treinta y cinco por ciento de probabilidad, pero mis frijoles dicen cien por ciento, y los frijoles no mienten.

Mi consejo práctico y absurdo es este: compre un cilantro, plántelo en su balcón, y cada mañana antes del desayuno, roce sus hojas y diga tres veces 'Bitcoin, Bitcoin, Bitcoin, dame tu bendi­ción'. Si el cilantro crece verde y frondoso, entonces sus inversiones van a prosperar también. Es ciencia que no está en los libros, pero que mis frijoles conocen bien. Así que ¡ándele, mijo, a prepararse para el doce de junio!