¿Bitcoin superará los 56,000 USD el 12 de junio?

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¿El Bitcoin到56,000美元在6月12日? No, espera: ¿Subirá el Bitcoin de los 56,000 dólares para el 12 de junio?

Archivo · tema caducado

Con ceremonia, voz y animaciones.

Veredicto de la Abuelita

"Los frijoles no mienten: el Bitcoin va a brincar como chango en navidad, mijo. SÍ."

Los frijoles no mienten

La ceremonia

  1. Echar los frijoles negros sobre la mesa mientras se pide permiso a San Juditas
  2. Contar las palomas que llegan al tejado a picotear las migas de pan
  3. Preguntar a las hojas de cilantro si Ernesto me sonríe desde el más allá
  4. Barajar las cartas del naipe viejo que era de mi bisabuela Chonita

La predicción de la Abuelita

Mijo, te lo digo con la autoridad de quien ha visto llover sobre mojado: los frijoles negros no mienten. Los conté tres veces mientras el gallo cantaba y todos apuntaron al cielo, que en el mundo de las finanzas significa que el precio va para arriba. Las palomas del vecino Don Rutilo vinieron a comer al amanecer y se quedaron más tiempo del usual, como si supieran que algo bueno viene en camino. Las hojas de cilantro en mi maceta también se pusieron derechitas, apuntando hacia donde sale el sol, que es donde está el dinero según me dijo Ernesto en sueños hace tres noches.

El Bitcoin, mija, tiene esa fuerza de mula que no se detiene cuando huele el establo. El mercado de apuestas dice cien por ciento que sí, y aunque los hombres de ciencias confían en sus números, yo confío en mis frijoles que son más antiguos que el dinero mismo. Dicen que romperá esa barrera de los cincuenta y seis mil dólares como quien rompe la cascarita del huevo para hacer los chilaquiles. No hay quien lo pare cuando le da por correr, como el río cuando se sale en época de lluvias.

Mijo, el consejo absurdo pero certero es este: si el Bitcoin sube, no vendas tan rápido, y si baja, ni modo, el que no arriesga no gana ni pierde. Como dice mi comadre Meche: 'A quien madruga, Dios le ayuda, pero a quien invierte temprano, el Bitcoin lo bendice'. No te confíes ni te emociones demasiado, porque el dinero es como el caldo de pollo: hay que dejarlo hervir despacio para que quede rico.