Boston Red Sox vs. New York Yankees: ¿Más de 8.5 carreras?
Por Abuelita Consuelo
La Abuelita Consuelo mezcla sus frijoles: ¿Anotarán más de 8 carreras entre Boston y Nueva York esta noche?
Con ceremonia, voz y animaciones.
Veredicto de la Abuelita
"¡SÍ, mijo! Esta noche los bates van a tronar como cohetes del quince de septiembre."
— Ernesto me lo dijo en sueños
La ceremonia
- Extender los frijoles negros sobre el mantel rojo del día de los muertos
- Revolver con el dedo índice mientras se murmura 'Por San Pedro y su sombra'
- Soltar las palomas de Don Rutilo para que vuelen sobre los frijoles
- Esperar a que el cilantro de la maceta grande se mueva solo
- Contar los frijoles que quedaron boca arriba
La predicción de la Abuelita
Mijo, anocheció Ernesto en mis sueños con un bate de aluminio y me dijo 'Consuelo, los bates van a hacer ruido esta noche.' Los frijoles no mienten, mija. Los conté tres veces y todos quedaron boca arriba, señal de que viene algo grande. Las palomas de Don Rutilo vinieron a la ventana graznando desde las cinco de la mañana y se posaron justo sobre la carpeta donde esparcí los frijoles, y una de ellas defeó justo en medio del mantel, que según mi experiencia es señal de mucha actividad.
Elián, el vecino chiquito, pasó corriendo con su pelota de baseball y la tiró contra mi maceta de cilantro, y el cilantro se empezó a mover solito aunque no había ni gota de viento. Eso me lo dijo todo, mijo. Elián no vino a jugarse, vino a traerme el mensaje de los dioses del baseball. Las cartas también me salieron con tres bats cruzados, que en mi mazo significa 'se van a ir hasta el fondo del estadio.'
A lo que voy, mijo, es que van a meter más de ocho carreras entre Boston y Nueva York. Los del mercado de apuestas están dormidos como changos, porque no tienen a Ernesto guiándolos. El quién-qué-qué dice que nomás veintisiete por ciento cree que sí, pero los frijoles no mienten y Ernesto ya me advirtió que venga la sorpresa.
Mi consejo práctico y absurdo es que te prepares con nachos y cervezas bien frías, porque vas a estar gritando como desquiciado toda la noche. Y si pierdes, ni modo, pero si ganas, me invitas un atole de maiz con canela. ¡En el nombre de San Pedro, que así sea!