¿Recortará la Fed las tasas de interés antes de octubre de 2026?

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¿Cree que la Reserva Federal bajará las tasas de interés en algún momento antes de su reunión de octubre de 2026?

Archivo · tema caducado

Con ceremonia, voz y animaciones.

Veredicto de la Abuelita

"NO. La Reserva Federal no bajará las tasas antes de octubre de 2026."

Los frijoles no mienten

La ceremonia

  1. Revolver los frijoles negros en el cazuelón tres veces en sentido de las manecillas del reloj
  2. Soltar a la paloma Pipina para que vuele sobre el tejado al amanecer
  3. Tirar las cartas del tarot de la cocina sobre la mesa de madera de cedro
  4. Leer los sueños de Ernesto en las hojas de cilantro del macetón del patio

La predicción de la Abuelita

Mijo, antes de empezar te digo que los frijoles no mienten ni para ti ni para nadie. Me senté en mi mecedora del patio con mi cazuelón de frijoles negros y los revolví como me enseñó mi difunto Ernesto. Los frijoles cayeron formando una figura cerrada, apretada, como puño de hombre terco que no quiere soltar. Eso no miente, mijo.

Las palomas del vecino amanecieron hoy más quietas que de costumbre. Pipina, que siempre anda chillando en el alero, se quedó quieta en la rama del nopal viendo hacia el poniente. Las palomas lo gritaron al amanecer sin necesidad de abrir el pico: el dinero va a seguir caro, mija, porque el loro no quiere bajar de la rama.

Ernesto me habló en sueños anoche. Vestía su traje de cuando fue a la ciudad a los veinte años, y me dijo clarito: 'Consuelo, el tío Ben no se apura, el tío Ben tiene la mano firme'. Así me lo dijo, mijo, con esas palabras. Ernesto no me ha fallado ni en vida ni en muerte.

Los datos del mercado dicen que hay trece por ciento de probabilidad de que sí bajen, pero mijo, trece por ciento es lo que tiene una gallina de poner un huevo de oro. No te confíes de eso. Dicen que el hambre agudiza el ingenio, pero la Reserva Federal no tiene hambre ni tiene prisa por apurar el paso.

Mi consejo práctico y absurdo es el siguiente: no te quedes esperando a que llueva dinero del cielo. Mejor guarda tus centavos en el gasto, aprieta el cinturón como cuando mi Ernesto y yo teníamos que hacer milagros con el salario, y si puedes, hazte de una deuda con tasa fija ahora que todavía está alta. Porque cuando el río suena, agua lleva, y el río de las tasas altas todavía no ha terminado de pasar.