¿Será Saudi Aramco la empresa más grande del mundo el 30 de junio?

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¿Cree usted que la empresa Saudi Aramco será la más valiosa del mundo para el 30 de junio de 2026, según su valor en el mercado?

Archivo · tema caducado

Con ceremonia, voz y animaciones.

Veredicto de la Abuelita

"NO, mijo, Saudi Aramco no será la más grande para el 30 de junio."

Los frijoles no mienten

La ceremonia

  1. Vierte 21 frijoles negros sobre el mantel rojo mientras murmuras el nombre de Saudi Aramco tres veces
  2. Coloca una paloma del vecino en el umbral de la puerta y observa hacia dónde mira al amanecer
  3. Entierra una hoja de cilantro bajo la luna llena mientras piensas en el valor de mercado
  4. Revuelve los frijoles en espiral y lee los patrones que forman como estrellas en el cielo de Oaxaca

La predicción de la Abuelita

Mijo, anoche veio Ernesto en sueños y me dijo que así como el río nunca vuelve atrás, el poder del petróleo se está apagando lentamente. Usé mis frijoles negros como siempre, los mismos que usaba tu bisabuelo para predecir las cosechas, y los frijoles no mienten, mija. Vi números grandes, sí, pero vi otros más grandes aún que los alcanzaban como serpientes que se enroscan sobre la piedra.

Los frijoles formaron una figura rara, como una torre que se inclina hacia el mar. Las palomas del vecino vinieron a la mañana y graznaron algo que sonaba a "Aramco" pero con tristeza, mijo, con esa tristeza de quien sabe que su tiempo pasó. El mercado dice cero por ciento, y aunque los mercados son como gatos que van para donde quieren, esta vez les doy la razón.

Como dice el dicho: "No por mucho mexicanear llega el devengado a su casa". Saudi Aramco tiene sus pozos, sus millones, pero el mundo está cambiando, mija. Las energías renovables son como el chile: pican al principio pero después le agarras el gustito. El valor de mercado es como el aire, mijo, va y viene.

Mi consejo práctico y absurdo es este: compra acciones de empresas que vendan palomitas de maíz en los estadios, porque la gente siempre tendrá hambre de espectáculo. Y no te preocupes por Saudi Aramco, mijo, que hasta los gigantes del desierto algún día se vuelven dunas.