¿Acuerdo de paz permanente entre EE. UU. e Irán para el 31 de agosto de 2026?

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¿Cree que Estados Unidos e Irán firmarán un acuerdo de paz permanente antes del 31 de agosto de 2026, comadre?

Con ceremonia, voz y animaciones.

Veredicto de la Abuelita

"SÍ, mijo. El acuerdo se firma, pero no porque quieran, sino porque la economía los empuja."

Los frijoles no mienten

La ceremonia

  1. Puse a hervir los frijoles negros mientras encendía una veladora a San Judas Tadeo.
  2. Revolví los frijoles con una cuchara de palo y recité el nombre de los líderes mundiales tres veces.
  3. Solté las palomas de Don Aurelio en el tejado y observé hacia dónde volaban al amanecer.
  4. Platicaron entre ellas sin parar, y el cilantro del patio se inclinó hacia el lado donde sale el sol.

La predicción de la Abuelita

Mijo, agarré mi olla de frijoles negros y los revolví con la cuchara que era de mi difunto Ernesto. Mientras hervían, las palomas de Don Aurelio se posaron en el tejado y no paraban de arrullar, como si supieran algo que nosotros no sabemos. Los frijoles quedaron perfectos: algunos enteros, otros reventados, formando un patrón que me indicó que el arreglo viene, pero no viene solo.

El cilantro del patio se inclinó hacia el lado del este, donde sale el sol, y eso me dice que los del norte (Washington) y los del Medio Oriente (Irán) van a firmar antes del 31 de agosto de 2026. No porque se amen, mija, sino porque ambos se están ahogando en deuda y en problemas internos. Cuando el bolsillo aprieta, hasta los enemigos se dan la mano. Como dice mi abuelita: 'Donde no hay harina, hasta el burro se pela la cola.'

El problema es que el acuerdo será frágil como tortilla en agua. Cada semana van a estar amenazando con salirse. Las palomas me dijeron que hay un actor externo (no digo quién para no meterme en problemas) que va a intentar torpedear todo a mitad del camino. Pero al final, los frijoles no mienten: se sienta la_firma.

Mijo, mija, el consejo absurdo pero práctico: compra inmue les en la frontera norte antes de que se abaraten con el boom del acuerdo. Y mientras tanto, ofrécele un café a tu enemigo. Porque al que no se sienta a la mesa, se queda de en la calle.